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“ENFERMEDAD DE GRAVES-BASEDOW:
Se trata de una afección multisistémica, de patogenia autoinmunitaria, caracterizada clínicamente por: a) hiperplasia difusa de la glándula tiroides con hiperfunción (tirotoxicosis); b) Oftalmopatía infiltrativa, y c) en ocasiones, dermopatía infiltrativa. La enfermedad es de aparición frecuente: se ha calculado que la prevalencia del proceso en EE.UU alcanza al 0,4% de la población. (...)
PIEL Y FANERAS:
La piel está caliente y húmeda y hay excesiva sudoración. Puede aparecer prurito y eritema palmar. Algunos pacientes presentan vitíligo y dermopatía infiltrativa, alteraciones de patogenia autoinmunitaria. El cabello se vuelve fino y en ocasiones frágil, y las uñas, blandas y friables. En ocasiones aparecen onicolisis y acropaquia.
APARATO CIRCULATORIO:
La resistencia vascular periférica está disminuida y el gasto cardiaco aumentado como consecuencia del incremento de volumen sistólico y de la frecuencia cardíaca. El aumento de esta última es prácticamente constante. El pulso suele ser saltón y la fibrilación auricular muy frecuente-entre un 10% y un 20%-, en especial en pacientes de edad avanzada. Los pacientes con enfermedad de Graves-Basedow presentan con mayor frecuencia prolapso de la válvula mitral.
APARATO DIGESTIVO:
Los enfermos refieren a menudo alteraciones del ritmo intestinal. La diarrea intensa es infrecuente, pero son comunes la mayor frecuencia y la menor consistencia de las deposiciones. En algunas ocasiones pueden detectarse alteraciones de las enzimas hepáticas, principalmente de las fosfatasas alcalinas, y en casos graves puede aparecer hepatomegalia e ictericia. (...)
BOCIO DIFUSO:
El bocio es moderado o pequeño, aunque a veces alcanza un tamaño importante. El incremento del tiroides es uniforme y, a la palpación, la superficie es lisa, y la consistencia, blanda o firme. En caso de aumento de la vascularización, se aprecian pulsaciones por el tacto y un soplo mediante la auscultación.
La aparición de bocio es la regla en la enfermedad y en algunas series es constante. Según nuestra experiencia, en el 47% de los casos el bocio es palpable pero no visible y en el 2,5% no se palpa agrandamiento tiroideo.”
Farreras P, Rozman C. Medicina Interna.16 Ed. Barcelona; Elsevier, 2008, Capítulo 240; Enfermedades de la glándula tiroides. p. 2073-2075.